Es común alimentarlos en exceso. Mitos y verdades para una buena nutrición infantil. - Clarín, 26/01/07
Claudio Maffeis, pediatra de la Universidad de Verona. LA REPUBLICA Y CLARIN
Crecimiento y desarrollo son características de la edad evolutiva de la infancia a la adolescencia. ¿Pero qué alimentos y en qué cantidad son los más indicados para optimizar ese proceso? Los chicos necesitan cada vez más energías y nutrientes a medida que crecen, con diferencias según el sexo que se hacen más marcadas con la pubertad. Un riesgo común es alimentar en exceso a los chicos, y hay un número muy alto de niños con sobrepeso en relación con su estatura.
Es fácil determinar si un chico tiene sobrepeso o es obeso. Basta con calcular su índice de masa corporal (IMC) y compararlo con los valores de referencia que propone la International Obesity Task Force.
Hay que prestar atención a los "falsos flacos". El IMC no es un registro del nivel de grasa, sino sólo un indicador de la talla corporal. Puede suceder que chicos con sobrepeso o hasta con peso normal según el IMC tengan una masa adiposa abundante. Para evaluarlo, se puede medir repliegues subcutáneos en lugares específicos (tríceps, debajo de los omóplatos) y confrontar los valores con las tablas de referencia según sexo y edad. Si el espesor de esos repliegues es superior a determinados valores, independientemente del IMC, el chico es obeso. ¿Pero cómo alimentarnos bien? Algunos mitos:
- Para crecer es necesaria mucha energía "extra" en relación con el gasto energético. Falso. Entre los 2 y 10 años de edad, el niño utiliza en los procesos de crecimiento una cuota de energía de alrededor del 2% de la necesaria para el gasto energético.
- La actividad motriz supone un elevado consumo de energía y se compensa con aportes importantes de comida. No es cierto. Por ejemplo, el gasto de energía durante una clase colectiva de natación no supera las 300 calorías, el equivalente de un sandwich.
- Para crecer hay que consumir muchas proteínas. No es así. La cuota diaria no debe superar al 15% de la energía total e inferior a 1,5 gramos por kilo de peso.
- Las bebidas tienen pocas calorías. Es verdad, pero el agua, no el resto de las bebidas.
- La pasta y el pan engordan. No es verdad. Depende de las porciones y del condimento.
- Las salsas tienen pocas calorías. Falso. Aumentan el nivel calórico y el aporte de grasas.
