Nutrición
Advierten que las cenas de fin de año pueden quintuplicar las caloróas ideales
HABITOS ALIMENTARIOS : LAS FIESTAS Y LA COMIDA - Clarín, 20/12/06

Una comida común deberóa tener no más de 600 caloróas. Pero en la Nochebuena se puede llegar a superar las 3.000.

En el hemisferio norte, la Navidad es blanca, con arbolitos tambaleantes por el peso de la nieve, la visita de Santa Claus y una escandalosa cantidad de nueces, avellanas y platos poderosos que ayudan a soportar las bajas temperaturas. En cambio acá, en el sur del hemisferio sur, a los regalos los trae Papá Noel, y los arbolitos y la gente soportan temperaturas altas. Sin embargo, las nueces, las frutas secas o los turrones siempre están.

"La selección de los platos tópicos o tradicionales para estas Fiestas responde a las costumbres o hábitos de los paóses nórdicos, donde las temperaturas de diciembre dibujan un paisaje helado", señala Marina Torresani, licenciada en nutrición, docente de la carrera de Nutrición de la UBA.

La consecuencia directa de esa mala elección (armar mesas con platos muy cargados, al estilo nórdico, cuando aquó estamos bordeando los 30 grados de temperatura) explota cada Nochebuena o cena de Fin de año en miles de caloróas.

Según calculan los nutricionistas, un adulto deberóa ingerir alrededor de 2.000 caloróas diarias; y una buena cena no deberóa aportar más de 600. Pero, si la mesa navideña se compone de porciones de pan dulce (700 a 800 caloróas), pavo relleno (750), un pionono (470), jamón glacé (800), una copa de sidra (30 a 60) y cuatro nueces (102), se puede hasta quintuplicar lo recomendado.

"El problema no es el tipo de comida, que puede ser en algunos casos más calórica (turrones, productos de copetón, pan dulce, lechón, postres), sino la cantidad. En esta época, entre festejo y festejo, se come todo el tiempo comida "de fiesta" (sándwiches, papas fritas, alcohol en los adultos, quesos grasos) más seguido que lo habitual", apunta Paula Pueyrredón, investigadora del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI).

Precisamente, ella es la indicada para comentar qué conviene darles a los chicos: "A ellos hay que evitarles el "picoteo"; es decir, es mejor que coman un plato principal (carne roja o pollo) con una ensalada que les guste (papa, tomate, choclo, zanahoria) y después, de postre, un helado o algo no muy cargado", agrega.

El consejo del "no picoteo" viene a cuento de que, por lo general, en las cenas de fin de año hay mesas armadas con varias opciones. "Si la mesa está plantada con elementos para "picar" lo mejor es tomar un plato y armarles porciones muy pequeñas (ver Porciones...) de cada elemento para que coman sólo eso", recomienda la nutricionista Pueyrredón.

Pero las caloróas no están únicamente arriba de un plato. También vienen en copas. Benjamin Caballero, prestigioso investigador en la Clónica de Nutrición de la Universidad Johns Hopkins, de los Estados Unidos, comentó vóa e-mail: "Buena parte del exceso calórico durante las Fiestas proviene del elevado consumo de alcohol" (ver Aprender...)

Téngalo en cuenta en el momento de descorchar, y piense cómo armar una mesa tradicional y rica pero con ingredientes y porciones más sanos.

Volver >>